Al momento de llevar el vehículo a la planta de inspección para cumplir con los requisitos del tránsito bonaerense, el estado estructural del automóvil se convierte en uno de los puntos claves. La Verificación Técnica Vehicular (VTV) sostiene pautas sumamente estrictas en relación con la integridad del chasis y la cabina.
Para los peritos examinadores, que un vehículo conserve la carrocería de fábrica no es una mera cuestión de estética o valor comercial; representa una garantía fundamental. Cualquier reforma que afecte la fisonomía de fábrica o que introduzca aristas filosas o partes salientes es calificada de inmediato como un defecto grave.
POR QUÉ ES CLAVE PARA LA VTV QUE LA CARROCERÍA SEA DE FÁBRICA
Previo a solicitar un turno para la ronda de inspecciones obligatorias, resulta fundamental realizar un examen exhaustivo de la estructura exterior del coche para prevenir sanciones impositivas o desaprobaciones.
De manera frecuente, los automovilistas focalizan su atención en el rendimiento del sistema de frenado, la iluminación o la profundidad de los neumáticos, dejando de lado que el chasis debe mantener de manera estricta la fisonomía original de fábrica para salvaguardar la integridad de los peatones en la vía pública. El aspecto determinante que suele derivar en un rechazo del trámite se centra en la presencia de elementos desprendidos, guardabarros en mal estado y reformas estructurales.
En este marco, los paragolpes son examinados con rigurosidad por los inspectores, dado que constituyen la primera línea de contención para amortiguar los golpes. La reglamentación técnica estipula que estas piezas plásticas o metálicas no pueden presentar hundimientos pronunciados, faltantes de material ni modificaciones que alteren su distancia estándar respecto del asfalto.
Asimismo, la instalación de complementos ornamentales o utilitarios suele transformarse en un motivo recurrente de sanción para los titulares. Accesorios de uso extendido como defensas tubulares de hierro, ganchos de remolque en la trompa, malacates de arrastre o estribos laterales colocados sin su correspondiente respaldo de homologación oficial se encuentran terminantemente vedados. Si estos componentes sobrepasan la línea lateral o frontal del automóvil, la autoridad verificadora los tipificará como estructuras de riesgo para terceros.