El freestyle en patines en línea es una disciplina que intenta dejar atrás su perfil alternativo para alcanzar mayor popularidad. Tradicionalmente vinculado con la cultura callejera, el ritmo urbano y la expresión libre, este deporte ha ganado visibilidad en los últimos años.
Parques como Las Heras o el Rosedal de Palermo se han convertido en puntos de encuentro clave para los practicantes, ya que suelen aprovechar estos espacios abiertos para entrenar y compartir la actividad con otros.
DE QUÉ SE TRATA EL INLINE FREESTYLE Y POR QUÉ CADA VEZ ES MÁS POPULAR EN BUENOS AIRES
Aunque nació en las calles y estuvo históricamente ligado a la música urbana y la libertad de movimiento, en la actualidad apunta a ganar mayor visibilidad. En espacios verdes como el Parque Las Heras o el Rosedal de Palermo —dos sitios emblemáticos— es habitual encontrar practicantes que convierten estos lugares en verdaderos centros de esta disciplina.
En los últimos años, este deporte comenzó a formalizarse al integrarse a la órbita de World Skate, la organización internacional que regula el patinaje. Su incorporación al sistema federado atrajo a deportistas de diferentes edades que buscan explorar una actividad dinámica, versátil y accesible.
“Es un deporte muy inclusivo”, asegura Gonzalo Cobo, integrante de la selección nacional y entrenador, quien destaca que “no se requieren habilidades físicas particulares para empezar, ya que hay múltiples estilos y cada persona puede destacar en alguno”.
En el ámbito local, el organismo encargado de regular la disciplina es la Confederación Argentina de Patinaje, y el equipo nacional ya ha participado en competencias internacionales como los I Juegos Suramericanos sobre Ruedas (San Juan, 2022) y los World Skate Games, también realizados ese mismo año en Argentina.
Con entrenamientos, clínicas y programas de formación continua tanto para deportistas como para dirigentes, el inline freestyle se expande hacia distintas regiones del país. El objetivo es fomentar una base deportiva sólida y sumar nuevos talentos.
Este deporte está compuesto por diversas disciplinas que combinan técnica, creatividad y destreza física:
* Classic Slalom: consiste en realizar una coreografía sobre patines con música elegida por el participante. El jurado evalúa la técnica (nivel de dificultad, limpieza, continuidad, velocidad y variedad) y la parte artística (expresión corporal, interpretación musical y estética del vestuario).
* Battle Slalom: los patinadores compiten en grupos reducidos (de 3 o 4) y deben superar diferentes rondas mostrando superioridad técnica frente a sus rivales. Los dos mejores avanzan a la siguiente etapa, y la clasificación se establece por comparación directa.
* Speed Slalom: prueba de velocidad que se realiza patinando en línea sobre conos, con un solo pie. Se divide en una primera etapa cronometrada (Time Trial) y una segunda fase de eliminación directa.
* Slides: modalidad centrada en derrapes controlados, donde se valoran la variedad de trucos, la longitud del deslizamiento, la fluidez y la postura corporal. Las rondas son similares a las de battle slalom.
* Free Jump: salto en altura donde, al igual que en el atletismo, los patinadores deben superar diferentes niveles. Las primeras tres marcas suben de a 10 cm, luego en intervalos de 5 cm, y en la final —con tres participantes o menos— cada uno elige la altura a intentar.
* Classic Slalom Pairs: dos patinadores presentan una coreografía conjunta al ritmo de una música seleccionada por ellos. El puntaje contempla aspectos técnicos, artísticos y de sincronización entre ambos.