En este mes de julio de 2026, las exigencias de la Verificación Técnica Vehicular (VTV) en la provincia de Buenos Aires se mantienen rigurosas, buscando garantizar que cada rodado que circula por las rutas sea completamente seguro.
La mayoría de los motivos por los cuales un vehículo no supera la inspección visual y mecánica corresponden a fallas menores que podrían haberse solucionado con una mirada atenta. Es por ello que tomarse unos minutos para evaluar el estado general del vehículo antes de abonar la tarifa de la VTV es una inversión inteligente en seguridad y tranquilidad.
QUÉ REVISAR EN EL AUTO ANTES DE IR A HAER LA VTV
Uno de los puntos iniciales que examinan los técnicos en las plantas de inspección es el estado general de la carrocería. Este examen tiene como fin certificar que el rodado mantenga las condiciones de seguridad estructural diseñadas por el fabricante y que no exhiba deterioros que pongan en riesgo la transitabilidad.
En lo que respecta a los guardabarros, el marco regulatorio exige que se encuentren íntegros, firmemente ensamblados y libres de rajaduras severas. Asimismo, está prohibido que tengan secciones sueltas o componentes que excedan el límite lateral del coche, dado que estos podrían desprenderse en pleno movimiento o causar daños severos ante un eventual siniestro vial.
Los inspectores evalúan además que los arreglos previos efectuados sobre el chasis no debiliten la resistencia del automóvil. Los paragolpes se ubican entre los elementos más evaluados durante el proceso debido a su rol crucial en la amortiguación de colisiones. De acuerdo con las normas vigentes, deben mantener una posición y altura acordes a las especificaciones de fábrica, sin abolladuras que anulen su efectividad.
En el caso de los autos personalizados o modificados, la distancia respecto al suelo se mide minuciosamente: si el recambio de esta pieza altera las proporciones legales o reconfigura el aspecto original del vehículo, la falta se catalogará como un defecto grave.
Uno de los fallos más habituales entre los usuarios es el agregado de accesorios metálicos o detalles estéticos que sobresalen de las líneas del vehículo. A pesar de instalarse por razones de utilidad o preferencia visual, las leyes de tránsito fijan límites estrictos sobre estas reformas.
De este modo, implementos como defensas de hierro, ganchos frontales, malacates, guinches de remolque o soportes extra que queden por fuera de la carrocería sin un certificado de homologación oficial serán motivo de un rechazo automático en la verificación, al ser catalogados como piezas peligrosas que elevan la gravedad de las lesiones en caso de atropellos o choques.