Los gobernadores de Catamarca, Raúl Jalil y el de Salta, Gustavo Sáenz fueron los únicos dos mandatarios que había confirmado su presencia en Tucumán para el acto oficial que sería encabezado por el presidente Javier Milei, por lo que la Casa Rosada decidió poner como excusa “cuestiones climáticas” para suspender la presencia del mandatario.
Lo cierto es que la mayoría de los gobernadores le quitaron su apoyo al Presidente por la falta de cumplimiento de sus promesas y porque les debe mucho dinero que les corresponde a las provincias.
Tanto el Pitu Salvatierra como el presidente de la Juventud Radical, Agustín Rombolá, explicaron las causas del malestar de los mandatarios provinciales y marcaron la ruptura total con el Gobierno nacional.