Si alguien pensó que se trataba de un loco suelto o un libertario enardecido, Paulo Kablan dio por tierra con esa idea.
Para hacer la amenaza de bomba en el show de Lali Esposito en San Juan se necesitó algo más que enojo e impulso.
La llamada requirió de una operatoria especial para evitar ser detectada que implicó de un conocimiento más profundo para saber cómo triangular una llamada para no que no sea detectado su origen.