En su cruzada en contra de los trabajadores y a favor de la flexibilización laboral, Patricia Bullrich aseguró que “las 500 mil personas que trabajan en plataformas, no quieren ser empelados de nadie y seguir siendo monotributistas”.
En primer lugar habría que aclarar que según datos oficiales, de este gobierno, las personas que trabajan en este tipo de plataformas son entre 150.000 y 300.000, pero sin dudas la mayoría de ellos tienen este trabajo como una segunda entrada porque con un solo trabajo no le alcanza a nadie.
Tal vez lo más extraño es que justamente ella sea la que se auto percibe como una especie de vocera de estos trabajadores precarizados para gritar a viva voz qué es lo que ellos quieren, sin ningún tipo de fuente o encuesta que avale tal afirmación.