En un tuit que rápidamente se viralizó, Lemoine buscó bajarle el tono a las denuncias, pero terminó hundiendo aún más al jefe de gabinete y reconociendo el delito por el que se lo está acusando.
En una publicación en su cuenta oficial, Lemoine afirmó que no se trata de “una mansión en una isla”, sino de “una casa reformada en un country de clase media”.
Sin embargo, lejos de desmentir la información, terminó confirmando el dato central: que la propiedad existe y fue adquirida por Manuel Adorni.
El efecto fue inmediato. En redes sociales, usuarios y referentes políticos señalaron la contradicción: mientras desde el oficialismo se evitaba dar precisiones sobre el tema.
En las últimas horas la diputada Marcela Pagano amplió su denuncia contra el jefe de gabinete, por el conocimiento de esta casa que compró recientemente en un exclusivo country, por un valor de 250,000 dólares, cuando su sueldo es de 3,5 millones de pesos.