La creación de un registro nacional de datos genéticos vinculados a delitos contra la integridad sexual tuvo votos a favor y en contra. Entre estos últimos, Pablo Rossi había incluido el de Natalia De la Sota.
La propia diputada peronista le escribió a Rossi -lo mismo hizo con Eduardo Feinmann- y dejó en claro cómo había sido su voto: afirmativo en la general, con una disidencia menor en lo particular.
Rossi tuvo que poner su mejor cara de circunstancia y reconocer su error pidiendo disculpas por haber mentido sobre la votación.