En el país de la libertad el Presidente puede insultar a un nene autista de 12 años que tiene como único objetivo hacer una sociedad más amable para los que comparten su condición.
Eso fue lo que falló la Justicia y desde el poder lo celebraron como una victoria… contra un nene autista de 12 años.
Tal como contó Pablo Duggan los padres de Ian Moche no expusieron al nene y deben haber pensado que en el caso de que alguien lo agrediera, sería defendido por la Justicia. Pero el juez fue un miserable y decretó que el Presidente puede expresarse del modo que quiera mientras que Ian parece no tener los mismos derechos.