El conductor aclaró en más de una oportunidad que está mal ir hasta la casa de un funcionario para escracharlo, mucho peor es tirarle excrementos, pero lo cierto es que no deja de ser una contravención o un delito muy menor por el que nadie debería estar preso.
Pero hay una funcionaria del gobierno bonaerense que no sólo sigue detenida en el penal de Ezeiza sino que estuvo varios días incomunicada y hasta detuvieron a su madre porque era la titular del auto que habrían utilizado para el escrache.
Lo cierto es que la jueza Sandra Arroyo Salgado está sobre reaccionando y hay que ver si por motivaciones propias o por presión del poder de turno.