La idea, claro, era reportar desde Tel Aviv por los bombardeos de parte de Irán. Como no había plata no mandaron a un corresponsal sino que le pagaron a uno que ya estaba en Israel.
Hasta ahí, lo que podría haber hecho cualquier canal de noticias de un país en crisis económica, pero el problema es que A24 ni siquiera pagó el Zoom premium, y quedaron en evidencia al aire cuando el programa avisó que se estaban quedando sin tiempo.
Luis Novaresio, en lugar de hacerse el distraído y pasar por alto el aviso y el papelón, lo destacó, haciendo quedar mal a las autoridades de su propio canal.