En una nueva investigación presentada en A24, Nicolás Wiñazki y Santiago Fioriti pusieron el foco sobre el escándalo que envuelve a Nucleoeléctrica Argentina.
El informe volvió a instalar un fuerte interrogante sobre el manejo de dinero estatal durante la actual gestión.
Durante su exposición, Wiñazki fue terminante y definió el caso con una frase letal: “gastos demenciales con tarjetas que pagaba el Estado”.
Lejos de limitarse a gastos operativos, la tarjeta corporativa registró desembolsos en discotecas madrileñas, bares, peluquerías, servicios de playa, free shops y hoteles de lujo, además de restaurantes y comercios internacionales, configurando un verdadero festival de consumos pagados con plata del Estado.