No se sabe si el supuesto curso se llevó a cabo ni en qué consistía o si si simplemente fue uno más de los ataques de trolls libertarios que sorprendieron a una clase política que llegó tarde a los ataques en las redes.
Ofelia Fernández lo sufrió en carne propia y aunque hace gala de tener el cuero duro, no pudo evitar quebrarse al recordarlo, por el odio y la maldad que llevaba.
Convencida de que este es solo un paso en falso más de nuestra historia, Ofe sentenció: “Esas pelotudas no van a volver a ser diputadas”.