Un testimonio callejero se viralizó en las últimas horas por la tremenda contradicción de este joven en su discurso respecto a la gestión del actual gobierno libertario.
Durante una entrevista, el muchacho contó que su padre trabajó durante cuarenta años en una fábrica textil, hasta que el gobierno de Milei abrió las importaciones y destruyó por completamente su fuente laboral.
“La apertura de las importaciones nos hizo mierda”, reconoció. Además relató las dificultades económicas que enfrenta su familia y sorprendió al contar que en ocasiones deben resignar gastos personales para mantener a su mascota: "A veces tenemos que sacrificar cosas para que pueda comer el perro”.
Sin embargo, cuando fue consultado sobre una eventual elección futura, su respuesta llamó poderosamente la atención, ya que parece no haber desestimado acompañar nuevamente al oficialismo.
En ese sentido, expresó que “del otro lado no hay nadie” y hasta criticó a Kicillof diciéndole que “aprenda a hablar”. Completamente inentendible.