Un puede notar que a un gobierno le está yendo mal cuando sus propios empleados empiezan a marcarle los errores. Por alguna razón el tema de que la esposa de Manuel Adorni viajara a Estados Unidos en el avión presidencial fue de alguna manera la gota que rebalsó el vaso.
A pesar de la estúpida explicación del presidente que se refirió a un “costo marginal” lo cierto es que le problema no era monetario sino moral. Había sido el mismo Milei el que firmó un decreto prohibiendo a familiares de funcionarios viajar en ese avión.
Ahora Nicolás Wiñazki finalmente parece haberse dado cuenta de que lo de la casta era un relato y que los libertarios no venías a destruir el Estado sino a disfrutar de vivir de él.
Incluso en TN hicieron referencia directa a las diferencias entre Adorni y su antecesor Guillermo Francos y no dejaron de destacar la más que desafortunada frase del Jefe de Gabinete sobre deslomarse.