En realidad nadie cree que la sesión haya sido ilegítima, pero como de algún modo había que embarrar el aplastante resultado contra el Gobierno, muchos empezaron a poner en duda su legitimidad.
Pero esta vez, esa pavada no pudo ser sostenida ni siquiera por el libertario Esteban Trebucq, quien aseguró haber consultado a varios expertos para asegurar que "la sesión fue legítima y legal, le gusto más o menos al Gobierno".
La estrategia del Gobierno para intentar deslegitimarla estuvo en manos de Patricia Bullrich con un mensaje que fue replicado por Javier Milei, pero toda la operación quedó en la nada.