Myriam Bregman no le rehúye al debate y está dispuesto a discutir en cualquier terreno, aunque sea de visitante como le ocurre habitualmente cuando va a los medios.
Un lugar bastante ajeno es el que le propusieron Ángel De Brito y Mariana Brey, acostumbrados a hablar de chimentos y noticias del espectáculo más que de política.
Pero Brey metió la cuchara y le planteó por qué el aspiracional de muchas jóvenes es ser prostitutas, lo que despertó la reacción de Bregman.