Es la muestra clara del cambio de época: lo que durante el gobierno de Mauricio Macri era un intento de ajuste controlado y hasta en un punto culposo -la aclaración era siempre que las medidas no afectaban a la gente-, en el de Javier Milei es regodeo y crueldad.
El presidente volvió a mostrar que lejos está de tomar en cuenta el sufrimiento de los que padecen sus recortes -sean discapacitados, jubilados o empleados públicos- y hasta considerar que no es tal.
Milei habló en una cena de la Fundación Faro y disparó con su estilo al borde de la psicopatía: "Ahora vienen a decir que no se llega a fin de mes. Si la frase fuera cierta uno tendría que caminar por la calle y debería estar llena de cadáveres. Es un insulto para quienes hacen un gran esfuerzo para seguir adelante por la vía honesta, algo que los kukas y el periodismo no saben”.