De hecho Javier Milei le dio otra patética entrevista a Esteban Trebucq con el único objetivo de que los medios hablen de él y dejen de poner en el centro de la agenda a Cristina Kirchner.
Lamentablemente el rating no acompañó ya que parece que ni siquiera los delirios del Presidente ya son atractivos para la audiencia que sigue con la mirada puesta en un balcón del barrio de Constitución.
En tanto, Pablo Ladaga demostró que se le dificulta olvidar el momento en el que la Plaza de Mayo, desbordada de gente, hizo silencio para escuchar a Cristina.