La aparición de Cristian Graf en la casa del crimen de Diego Fernández convocó a los periodistas que querían escuchar su descargo.
Pero a Mercedes Ninci la sutileza no le cae muy bien y decidió que era momento de cortar camino y preguntarle lo que todos querían saber.
Como si esperara que Graf reconociera in situ que había matado a su amigo décadas atrás le disparó la consulta mientras forcejeaba para que no le cerraran la reja en la cara.
La mujer del sospechoso no pudo ocultar el impacto al escucharla y soltó un “por Dios” cargado de angustia.