El gobierno está dispuesto a sostener el dólar barato hasta las elecciones de la forma que sea, porque es un ancla imprescindible para que no se dispare la inflación.
Para eso gasta millones de dólares diarios, endeudándose con organismos internacionales y el gobierno estadounidense.
Pero Carlos Melconian no tuvo contemplaciones con Jonatan Viale y liquidó al equipo económico al sentenciar que la devaluación será inexorable.