Nadie sabe por qué se metió Eduardo Feinmann donde no lo llamaron, tal vez porque de un lado estaban Nancy Dupláa y Pablo Echarri o simplemente porque le gusta opinar sobre todo con el tono mala leche que suele usar habitualmente.
La notera de LAM salió a buscar sangre, esperó a Matías Martin en la puerta de la radio para atajarlo cuando ingresaba y consiguió su objetivo.
Matías no parecía muy dispuesto a seguirla pero frenó ante la pregunta sobre el comentario despreciativo que hizo Feinmann de su hijo y remató con una velada amenaza.