A Carlos Maslatón le gustan los escenarios apocalípticos y suele plantearlos como algo ineludible, más cuando se trata de gobiernos con los que no comulga.
Del de Javier Milei -de quien fue uno de las principales figuras del armado inicial, cuando el actual presidente sostenía sustancialmente lo mismo que ahora- no solo está distanciado sino que es un severo detractor.
Ahora le apuntó a uno de sus eslabones más débiles, el vocero Adrián Ravier, quien suele hablarse encima día por medio y parece un experto en errores no forzados.