Una gran polémica se generó tanto en los medios de comunicación como en las redes sociales por la nueva película de Guillermo Francella, y el abogado liberal Carlos Maslatón se sumó al debate en torno a Homo Argentum.
A partir del trasfondo ideológico que vincula a Francella con el presidente Javier Milei, Maslatón indicó que “se está exagerando en torno de la ideología solo porque Francella es pro-Milei".
"La verdad es que las historias pueden ser del agrado de sujetos de ultraderecha pero también de ultraizquierda, inclusive resultan del interés de personas como yo espantadas por la división extremista a la que se quiere llevar el debate social en estos días”, agregó.
Para cerrar su posteo, agregó: “La vida no funciona como la describen, y la quieren hacer funcionar, ni los de la oleada verde del 2018 ni los comentaristas del streaming Carajo”.
* El mensaje completo de Maslatón:
La vi ayer en Lavalle, zona aún bearish de la ciudad pero saliendo del piso total de años, cine al 20%. No es mala película, tampoco es excepcional, es aceptable y hay que verla. Pretende ritmo tipo Relatos Salvajes con mini historias pero no lo logra y le falta dramatismo. Por lo menos 7 de los 16 capítulos son descartables, parece que los hubieran metido como complemento, como separadores sin finalidad concreta, no se si en el guión original o en la adaptación del guión. Tengo la impresión de que le pusieron Homo Argentum por razones comerciales pero no tiene nada que ver con la representación argentina de hoy. Los distintos hechos pueden haber sucedido en cualquier parte del mundo y no son privativos del Río de la Plata. Se está exagerando en torno de la ideología solo porque Francella es pro-Milei. La verdad es que las historias pueden ser del agrado de sujetos de ultraderecha pero también de ultraizquierda, inclusive resultan del interés de personas como yo espantadas por la división extremista a la que se quiere llevar el debate social en estos días. Se muestra muy bien el Edificio Comega de Corrientes 222, uno de mis preferidos art deco de Buenos Aires con el restaurante Trade en el piso 19 (lo muestran como el piso 54 en la película). En el ascensor de acero de 1931 del Comega sucede un hecho imaginario de extorsión a Francella por parte de una desconocida que alega tentativa de violación. De esta escena el revisionismo quiere deducir que se terminó la era de los derechos a la igualdad por parte de la mujer. Lo mismo con la parte de un cura villero dando comida que llama a reflexión, apenas tercermundista, antes del inicio del almuerzo y que muchos ven como crítica a la apología del pobrismo. Creo que todos debemos llamarnos a la moderación, la vida no funciona como la describen, y la quieren hacer funcionar, ni los de la oleada verde del 2018 ni los comentaristas del streaming Carajo.