Sin que nadie se lo pida y tal vez para levantar su alicaída imagen, Esteban Mirol había sobreactuado un enojo infundado con Marixa Bali a quien criticó "por ser parte de La Salada".
Claro que la exvedette no se quedó callada y le respondió al conductor televisivo cuando lo tuvo frente a frente y lo hizo, como ella dijo, “con los ovarios bien puestos”.
Arrinconado y sin argumentos para contraponerle, Mirol optó por la más berreta de las salidas, levantándose del móvil -que era una salida por computadora desde su propia casa- y dar por terminada la discusión.