Se trata de defender lo indefendible, de justificar al gobierno en todo lo que hace aun sabiendo que es incorrecto o ilegal. Ese es el rol que tomó Marian Brey, convirtiéndose en una portavoz para oficial en los medios.
Pablo Ibáñez estaba explicando la situación que había vivido la periodista de Página 12, Melisa Molina, quien había viajado a Córdoba a cubrir el ‘Derecha Fest’ y fue violentamente expulsada del lugar.
Ese fue el momento que eligió Mariana Brey para intervenir, con la propia Molina escuchando sus argumentos, y sostener que se trataba de un evento privado.
Al vuelo cazó Molina su explicación para replicarle que ella había comprado la entrada y en todo caso se trataba de un trato entre privados en el cual el gobierno no debía meterse.