Mariana Brey viene de otro palo, del mundo de los programas de chimentos, donde lo que se debate son situaciones de pareja, de cartel, reacciones personales.
Ella cree que puede extrapolar ese universo al de la política, que funciona con parámetros muy distintos, donde los datos pasan a ser clave en la discusión y el sentido común no alcanza.
Cuando Brey quiso justificar el cierre de empresas desde que llegó Milei al gobierno -más 24.000 cierres- Georgina Barbarossa la puso en contexto y la dejó pagando.