La discusión se dio en buenos términos a pesar de que las posiciones estaban claramente enfrentadas. Por un lado Estefanía Pozzo se oponía al proyecto de La Libertad Avanza y por el otro, Mariana Brey lo defendía.
La postura de Brey es que el proyecto de reforma laboral del oficialismo apunta a incluir a las nuevas formas del mercado laboral, mientras que Pozzo apuntaba a la perdida de los derechos de los trabajadores.
En lo único en que estuvieron de acuerdo es en que la postergación del tratamiento para febrero es beneficiosa.