A pesar de las pruebas contundentes y evidentes de que los que tiraron bombas molotov eran infiltrados y no manifestantes, Mariana Brey no sólo descarta la idea sino que apunta directamente y sin pruebas a grupos de izquierda y el peronismo.
Si algo queda claro es que los disturbios benefician al gobierno ya que no sólo se habla de eso en lugar de hablar de la ley que perjudica a los trabajadores, sino que los incidentes en sí justifican de alguna manera la represión.
Los que generaron los incidentes no fueron detenidos a pesar de estar filmados por todos los canales y cuando el camión hidrante quiso dispersar la protesta, evitaron tirar agua al lugar donde estaban sus compañeros de fuerza.