Marcelo Bonelli empezó a llamar las cosas por su nombre y, por ejemplo, dejó en claro que el único cepo que se liberó es el minorista pero no el de las grandes empresas, lo que va en detrimento de la llegada de inversiones extranjeras.
Pero la opinión del economista no se quedó ahí sino que también se refirió a las RIGI (el régimen de incentivo a las grandes inversiones), que si bien ya se han anunciado inversiones que podrían considerarse importantes cuando se concreten, lo cierto es que estas inversiones no generan empleo y son extractivas, en lugares alejados a los centros urbanos.
Bonelli también sugirió qué es lo que hace falta para bajar la pobreza, mejorar el salario de la gente y mejorar el consumo, hay que hacer un plan de incentivo de inversiones ya que el que hay ahora es meramente financiero para intentar contener las variables.