Los medios se quejan de Cristina pero no pueden hablar de otra cosa. De hecho Javier Milei le dio una entrevista a Esteban Trebucq donde dijo la misma serie de pavadas a los que nos tiene acostumbrado, con el único fin de que se deje de hablar de que la jefa de la oposición es una presa política.
Lo cierto es que primero era la posible condena, después si era o no domiciliaria, hasta que llegó la novela del balcón que irrita a los gorilas. Después llegó la polémica por la tobillera pero lo cierto es que no pueden dejar de hablar de ella.
Y tan importante es su figura que es la única persona capaz de lograr que una verdadera multitud como la que se juntó en Plaza de Mayo, hiciera respetuoso silencio, solo para escucharla.