Maluma dio una gran demostración de humanidad y sentido común cuando paró un show que se estaba realizando en Ciudad de México para llamarle la atención a una espectadora.
Resulta que la mujer había asistido al recital masivo con un bebé de un año, que para colmo los flameaba como si se tratara de una bandera. Por lo tanto el cantante tomó cartas en el asunto.
En pleno show, Maluma decidió frenar la música y pidió la palabra, para intentar concientizar a esta mujer de la locura que estaba haciendo: “Yo también soy padre”, aseguró el cantante y se dirigió con todo respeto.
"¿Usted cree que es una buena idea traer un bebé a un concierto donde lo decibeles están en la pu... mierda?", le preguntó el cantante frente a todos los espectadores.
"La próxima vez protéjale los oídos o algo... La verdad, me da pesar. Es un acto de irresponsabilidad", sumó Maluma.