Llegaron dispuestos a llevarse todo por delante y dan muestras constantes de eso, por lo que los reclamos de los trabajadores organizados no iba a quedar afuera de los embates del Gobierno.
En medio del debate por la Reforma Laboral, los reclamos de algunos gremios más combativos -como La Fraternidad- contrasta claramente con los conciliadores como ATE.
Para los primeros el Gobierno piensa usar toda la fuerza de que dispone e ir hasta las últimas consecuencias -como contó su vocero paraoficial, Luis Majul- hasta el punto de quitarle la personería gremial, su razón de ser.