Tras el empate por 2 a 2 entre Central Ballester y Victoriano Arenas se produjo una batalla campal a la que se sumaron algunos de los barras del equipo local y el técnico del visitante y periodista, Luis Ventura, fue golpeado salvajemente, lo que comprometió su participación en la ceremonia de entrega de los Martín Fierro de radio que se entregan este domingo.
Después de los incidentes Ventura dio su versión de los hechos: "Me pegaron de costado y de atrás, a la altura de la sien. Tengo toda la cabeza hinchadísima. Se llevaron a uno o dos muchachos de Victoriano en ambulancia. Yo decidí irme porque quería ir al Martín Fierro, pero me doy cuenta de que no estoy en condiciones. Voy a ir al hospital de Trinidad, en Palermo, si me tengo que internar, me internaré" y agregó: “Puntos no me van a dar, porque tengo todo inflamado. A lo mejor me tienen que cortar para que me drene la sangre”.