Mario Lugones intentó justificar su propio error de que supuestamente se filtró el examen para los residentes por lo que tuvieron que tomar una insólita medida asegurando que es médico (aunque el ministro lo escribió sin tilde) y sabe lo que significa estudiar, rendir y esperar una nota. Pero nunca aclaró si alguna vez tuvo que repetir un examen que había aprobado.
Incluso para cerrar su tuit utilizó una insólita frase que lo pinta de cuerpo entero ya que aseguró que “La salud no puede quedar en manos de tramposos” aunque el ministro de Salud le haga pagar a los médicos su propio error.
Convengamos que es probable que por la ineficiencia, la ineficacia o la complicidad del ministerio ese examen se pudo haber filtrado pero no anunciaron ninguna medida de control para que dicha filtración no volviera a suceder con lo que repetir el examen y ese corte arbitrario en los 86 puntos no tiene sentido alguno y así se lo hicieron saber los aspirantes que aprobaron.