Miles y miles de personas pasaron por la esquina de San José y Humberto Primo, que ya parece una especie de santuario de culto hacia la expresidenta.
Algunas de estas personas hablaron ante las cámaras de televisión y dieron sus sentidos testimonios respecto a la figura de Cristina: “La tengo que acompañar, lo siento como una obligación”, expresó una señora.
La mujer recordó la situación que se vivía en el país luego del 2001 y “lo que mejoró” CFK junto a Néstor: “Yo llegué a estar en un trueque porque la gente no tenía para comer”.
En ese mismo sentido pasan las personas que manifiestan su apoyo incondicional a Cristina Fernández de Kirchner, en la previa de la que podría ser una marcha multitudinaria a los tribunales de Comodoro Py.
Es por esto que se habla de presiones del gobierno a la justicia para que notifiquen vía zoom a la ex mandataria de la prisión domiciliaria, y así evitar su presencia en los tribunales junto a millones de personas.
La justicia parece cumplir a rajatabla las órdenes del gobierno libertario, aunque lejos están de separar al pueblo de su máxima líder.