La remontada argentina, una más en esta Copa del Mundo, pone a la selección nacional en la tercera final en los últimos cuatro mundiales.
En Qatar, la definición por penales convirtió al Dibu Martínez en leyenda y le dio a la Scaloneta un arma más para pasar cada clasificación.
Esta vez no fue necesario llegar a esa instancia para la que sí tenían previsto los ingleses cómo comportarse.
Jordan Pickford, el arquero del seleccionado de los tres leones, tenía un machete pegado a su botella de agua, que dejó abandonada al lado del poste de su arco.
El masajista Daddy, Marcelo D'Andrea, la encontró y se la pasó a Nico González quien se la mostró a Leo Messi. Con la ayuda de Marcos Senesi se generó una conversación entre todos intentando descifrarlo.
Cuando el capitán albiceleste se enteró cómo pensaba detener su disparo puso cara de extrañeza y finalmente sonrió por haber evitado llegar a ese desenlace.
LA IMAGEN DE LA BOTELLA
Con indicaciones sobre cómo amagaban algunos jugadores argentinos antes de rematar y la preferencia de los disparos, el arquero inglés tenía todo preparado.