Ante Egipto, Leandro Paredes tuvo tal vez su mejor partido vistiendo la celeste y blanca, a punto tal que fue fundamental para el triunfo argentino.
El mediocampista no solo se ganó el lugar sino que despertó pasiones como la de las personas que decidieron tatuárselo por un quite extraordinario.
Pero ahora que está en un buen momento Leandro decidió recordar cuando Flavio Azzaro, Gustavo López y Diego Díaz lo ninguneaban asegurando que era suplente en la Selección y ahora panquequearon diciendo que fue clave y que se hizo dueño del seleccionado con y sin pelota. Un cambio bastante radical.