En el concierto de Coldplay realizado en el Hard Rock Stadium de Miami con más de 60.000 espectadores volvió a aparecen la ya célebre “kiss cam” que generó una escena divertida que dio la vuelta al mundo.
Esta vez los que aparecieron en la pantalla fueron nada más y nada menos que Lionel Messi y Antonela Roccuzzo, quienes recibieron una ovación de todo el estadio.
El capitán de la selección agradeció con su mano los aplausos y junto a su esposa sonrieron durante todo el rato que estuvieron enfocados.
Chris Martin, que suele jugar con lo que ve, improvisó unos versos y se los dedicó a quien catalogó como “el mejor deportista de la historia”.