El testimonio es uno mas de los que se pueden escuchar casi a diario de empresas que tienen que cerrar porque no venden nada, mientras algunos integrantes del gobierno libertario siguen intentando negar la crisis.
Lo que resulta aún mas duro es la explicación detallada de este empresario que tuvo que soportar diferentes situaciones políticas y económicas del país y hasta una pandemia donde pudo reinventar su empresa.
Pero con la abrupta caída del consumo, la gente endeudada y los sueldos perdiendo contra la inflación no quedó otra que despedir a todos sus empleados y cerrar la fábrica de sus sueños.