La Justicia finalmente autorizó a Cristina a salir al balcón de su propia casa, donde cumple prisión domiciliaria, para saludar a los militantes que se agrupan en la calle, lo que a Eduardo Feinmann lo llevó al borde del paro cardíaco.
Pero también le impuso el uso de la tobillera electrónica, aunque quede claro que no tiene ninguna utilidad ya que Cristina no solo cuenta con su custodia personal como ex Presidenta sino que también tiene en la puerta de su domicilio la custodia del Servicio Penitenciario.
Pero lejos de tomarse esto como una afrenta, las militantes decidieron acompañar a su líder y no sólo se pusieron tobilleras con flores sino que también bailaron al ritmo de ‘Fanático’ el tema que Lali le dedicó al Presidente.