El estreno de la temporada 27 mostró al presidente, Donald Trump, quejándose del tamaño de su pene en una pintura oficial, y luego metiéndose en la cama con Satanás e intentando tener relaciones con él, quien lo rechaza justamente por sus minúsculos atributos.
En lugar de representar a Trump al estilo de South Park, Parker y Stone, que firmaron un nuevo contrato por cinco años con Paramount, usaron fotos reales del rostro del presidente en la animación, para evitar cualquier confusión sobre a quién hacen referencia.
Los fans en redes sociales especularon que era solo cuestión de tiempo antes de que Trump decidiera demandar al programa.