Las anécdotas de los que estuvieron en Atlanta viendo la victoria del seleccionado argentino ante Inglaterra se repetirán por años.
Pero Tato, un hincha de Racing que viajó especialmente para el partido pero no tenía entradas, comenzó con una historia fenomenal.
Con gracia contó cómo les pidió prestada una beba de seis meses a un matrimonio argentino para pasar los molinetes.
Pero lo peor estaba por llegar en el último control, que es el que abre solo con la entrada oficial, para lo cual usó la 'viveza criolla' haciendo 'el trencito' y metiéndose detrás de un hincha inglés.