“Lo que pasó conmigo es que yo soy el único dibujante considerado de derecha” se defendió Nik de las acusaciones de robar chistes de otros humoristas gráficos.
La explicación es tan pobre que se desarma con solo recordar que las denuncias comenzaron antes de que salga del closet ideológico y se supiera qué vota.
Son tantos los dibujos copiados que no alcanza con argumentar una coincidencia, por eso Nik prefirió una victimización pueril antes que reconocer la verdad.
EL DESEO DE NIK: “ME GUSTARÍA CONOCER A CRISTINA”