No deja de resultar raro que una persona que tiene pensamientos opuestos a lo ya demostrado científicamente, ostente un cargo de poder en el país.
Este es el caso de la diputada antivacunas Marilú Quiróz, quien le dijo a Jairo Straccia que estaba en contra de la vacunación obligatoria y compulsiva, y se puso a hablar de la libertad. Pero cuando Jairo le preguntó a qué se dedicaba y ella le contestó que, entre otras cosas, tenía ganado, la pregunta se caía de madura. Y la diputada no tuvo otra opción que contestar que hasta sus vacas estaban vivas gracias a la vacunación.
Pero la charla fue algo más larga, y la diputada Quiróz incluso puso en duda la pandemia y hasta la inmunidad de rebaño.