Es difícil ser tan escatológico y discriminador en una sola anécdota, pero sin embargo en el stream libertario Carajo lo lograron.
Bastó que uno de los panelistas se largara con un cuento de su infancia -que involucraba a su padre y su abuelo- para entender de dónde viene ese terraplanismo mental.
Lejos de pararlo y hacerle entender que lo que decía no solo era absolutamente incorrecto sino también disparatado, el resto del piso solo atinó a reírse.