“En principio no había nada en la previa que te hiciera pensar que podía pasar algo, la semana pasada Independiente fue a Chile, viajó la barra completa, está dividida en dos grupos, y no pasó nada”, comenzó Gustavo Grabia, su análisis sobre los violentos episodios registrados en el estadio Libertadores de América - Bochini.
“La cuestión es que nadie sabe por qué, hablé con un montón de gente y nadie sabe por qué, a los 34 minutos los hinchas de Universidad empezaron a romper las butacas y arrojarlas a los de Independiente”, aseguró el periodista en Radio Con Vos.
Y dio datos sobre cómo accedió la barra de Independiente a la cabecera ocupada por hinchas chilenos: “La cosa es que debajo de la tribuna que ocuparon los hinchas chilenos, está la barra disidente del Rojo -manejada por los hermanos Cubillas- que pretende subir y como la policía no se lo permite le empiezan a cantar a la barra oficial que eran cagones, que los vayan a buscar”.
“Se desata el caos porque la barra oficial consigue llegar a ese lugar, con cierta complicidad de la policía”, confirmó Grabia. Y sobre el accionar policial, reflexionó: “Si la policía no sabe que a la tribuna visitante se puede entrar por dos lugares, estamos en un problema grave”.
El periodista ahondó en detalles sobre cómo se maneja la seguridad interna de los clubes, la policía, los protocolos gubernamentales, y la connivencia con los violentos.
LA EXPLICACIÓN COMPLETA
Grabia contó los vínculos históricos entre las barras de fútbol y la política.