Olvidándose que el suyo no es el primer caso de sospecha de corrupción en la política argentina y que sus antecesores injustamente señalados presentaron todas sus aclaraciones en los medios mientras la Justicia, Manuel Adorni pateó todo para adelante.
Alejandro Fantino quería sacarle una defensa tolerable, un argumento creíble que le permitiera apoyarlo en sus debates en Carnaval.
Pero Adorni lo dejó sin nada a Fanta al negarse a decir nada sobre las denuncias en su contra -salvo deslizar que varias son falsas- por un supuesto republicanismo que no mostró en ningún otro caso.
En una muestra más de manejo deficiente de los medios, el Jefe de Gabinete terminó oscureciendo aun mas su posición tras una nota que pretendía aclararla.