Se suele decir que lo que pasa en la cancha queda en la cancha, pero el caso que contó José Chatruc es distinto, ya que ocurrió desde dentro del campo de juego hacia una tribuna.
La historia sirve tanto para ver cómo viven los jugadores el momento a momento del partido, hasta pudiendo prestar atención a lo que les gritan desde las tribunas, como para entender el clima que se vive mientras el partido está en juego.
Todo lo que era calentura, bronca y deseo de agarrarse a trompadas, una vez finalizados los noventa minutos terminó en abrazos y saludos afectuosos.