No parece quedarle mucho espacio al peronismo para moverse en el esquema que propone José Natanson, donde las caras nuevas no arrastran, la unidad es solo un método, y los nombres de siempre están gastados.
Desde hace años mirando al campo nacional y popular desde la vereda de enfrente, el director de Le Monde Diplomatique -que se había entusiasmado con el macrismo, al que llamó “la derecha democrática”- criticó que el peronismo haya logrado una síntesis en sus listas, sin poner a los nombres más rutilantes en los primeros lugares.
Aunque Matías Colombatti le haya hecho la salvedad de que el objetivo sea “parar a Milei” para Natanson no parece suficiente argumento como para convalidar el acuerdo.